Quiénes somos
Me llamo Giuliano Lodola. Nací y crecí en Carrara, en la costa toscana, y llevo toda la vida entre dos sitios: el banco de trabajo del taller y el aguardo de caza. Colombaccio Facile nace justo ahí, en el banco de un artesano que es, ante todo, cazador.
La historia
Todo empezó en el aguardo. Temporada tras temporada, vi que el material del mercado no reproducía de verdad cómo se mueve la paloma torcaz comiendo: demasiado rígido, poco realista, frágil con el viento y la lluvia. Así que cogí aluminio, motores y mandos a distancia, y empecé a fabricarme yo mismo lo que necesitaba en el campo. Algunos amigos cazadores vieron mis equipos funcionando y me pidieron uno. Después otro. Así nació la marca Colombaccio Facile: no el lanzamiento de una empresa, sino la prolongación natural de mi taller de Carrara.
El taller
Cada rodillo, batidor, émbolo, atrapador y carrusel sale de mi taller en Via Delle Pinete, Carrara. Trabajo a mano el aluminio pintado, monto yo mismo la electrónica y pruebo cada equipo antes de enviarlo. Nada de plástico barato, nada de cadenas de montaje: solo materiales que aguantan una temporada entera y movimientos motorizados que imitan de verdad a la paloma torcaz comiendo. Made in Italy no es un eslogan: es mi banco de trabajo, mi nombre en la factura y mi número de teléfono al pie de esta página.
Por qué puedes confiar en nosotros
Llevo décadas cazando paloma torcaz: el material que vendo es el que yo mismo uso, el mismo que llevo al European Outdoor Show de Verona y al Caccia Village de Bastia Umbra. Cada producto tiene garantía de 2 años y acepto devoluciones en 60 días, sin preguntas. Si algo no va bien, me llamas directamente: contesto yo, desde el taller, de lunes a sábado.
